Máscaras de vida: metamorfosis de la identidad del personaje principal en La muerte de Artemio Cruz

 Carlos Fuentes publica en 1962 La muerte de Artemio Cruz, que después de la ya tan usada novela de la Revolución fue toda una novedad y provoco opiniones muy diversas debido a su estilo narrativo. Surge por la necesidad de hablar de lo que sucedió después de la Revolución, “[…] sentían más la necesidad de saber sobre los efectos de la Revolución en la clase media, que seguir leyendo obras sobre ésta.” (Rodas 2).

Muchos sucesos sociales importantes sucedieron en México durante los años que vivió Artemio Cruz (1889-1959), lo que pretendo demostrar en el siguiente ensayo es cómo las relaciones interpersonales y el entorno social de Artemio Cruz fueron creando su identidad hasta llegar a su adultez. Para eso consideraré el modelo cultural de la identidad propuesto por José Ángel Vera Noriega y Jesús Ernesto Valenzuela Medina, que se divide en Identidad social, Identidad personal e Identidad del yo.

            Al término “Identidad” se le han atribuido muchos significados, para el desarrollo del ensayo consideré los siguientes. Primero el dado por Castells “[…] la Identidad es la construcción de sentido, atendiendo a uno o varios atributos culturales, priorizándolos del resto de atributos, que se construye por el individuo y representa su autodefinición.” (Vera et al. 273) y el de Jenkins “[…] la Identidad es nuestra comprensión de quiénes somos y quiénes son los demás, y recíprocamente, la comprensión que los otros tienen de sí y de los demás, incluidos nosotros […] la Identidad es resultante de acuerdos y desacuerdos, es negociada y siempre cambiante.” (Ídem), esto quiere decir que la identidad de las personas se va forjando gracias a las influencias culturales que sobresalen más que otras, se necesita comprender un poco quién eres y los aspectos que te diferencian de los demás, lograr identificar aquellos detalles que forman parte de tu personalidad y que son característicos de ella.

            Vera y Valenzuela desarrollan el modelo cultural de la identidad, para ello estudian muchas teorías ya existentes sobre la identidad. Esto es una propuesta para realizar un  reconocimiento de identidad, se divide en tres planos:

1.     Identidad social: en este plano, se maneja el comportamiento y la presentación de un individuo ante la sociedad.

2.     Identidad personal: son los aspectos que se van desarrollando personalmente al interactuar con otros (Auto-concepto).

3.     Identidad del yo: en este plano los dos anteriores tienen una gran importancia, ya que el individuo interpreta su realidad de forma personal y la hace parte de sí mismo.

En estos tres planos influyen  los “Planos analíticos y de la estructura social” que son: “Social-estructural (Sistemas político-económicos y sus subsistemas, que definen estructura normativa), Interacción (Patrones concretos de comportamiento en la cotidianidad interactiva con los demás) y Personalidad (Dominio Intrapsíquico del funcionamiento humano)” (Vera et al. 275). El social-estructural se relaciona con la identidad social, el de interacción con la identidad personal y el de personalidad con la identidad del yo.

Artemio Cruz es un personaje que vive durante sucesos muy relevantes de México, como la Revolución y la Post-revolución, durante la primera vemos una gran lucha por un equilibrio social, repartición de tierras y un fuerte fervor nacionalista, mientras que en la Post-revolución “Los problemas básicos a resolver eran dos: se necesitaba alcanzar niveles altos de inversión tanto pública como privada y mantener la paz social…” (Rodas 2) y una búsqueda de lo mexicano con lo universal.

Son las secuencias de “1913: Diciembre 4” y “1915: Octubre 22” las que dedica Carlos Fuentes al tiempo que pasó en la Revolución Artemio Cruz, las dos fundamentales para su desarrollo en el futuro. En la secuencia de 1913 conocemos a Regina, de quien está enamorado Artemio, una muchacha humilde de la cual él abusa y acepta la relación que se establece entre ellos, llegando a confundirla con amor. Ella es asesinada por el ejército villista y este es un suceso que marcaría a Artemio por el resto de su vida: “[…] tuve a Regina, me oyen, amé a Regina, se llamaba Regina y me amó, me amó sin dinero, me siguió, me dio la vida allá abajo…” (Fuentes 222), la menciona a lo largo de los doce días que está en el delirio antes de su muerte, siempre refiriéndose a ella como su verdadero amor.

La secuencia de 1915 es fundamental, ya que es en ésta cuando conoce a la familia Bernal gracias al hijo primogénito Gonzalo Bernal, se encuentra con él en una prisión villista, los dos condenados a ser fusilados. Artemio, fiel al ejército de Carranza no habla de sus planes a pesar de que eso podría salvarlo, pero al enterarse de las propiedades de los Bernal en Puebla, su perspectiva cambia. Artemio logra salir con vida y viaja a Puebla para contar el trágico final de Gonzalo (secuencia de “1919: Mayo 20”): “ÉL contó la historia de los últimos momentos de Gonzalo Bernal en la prisión de Perales y ello le abrió las puertas de esta casa.” (Fuentes 142), es en este momento cuando comienza el asenso de Artemio, consigue una esposa de buena posición social y junto con ella el control de las tierras de su padre don Gamaliel Bernal.

En estos dos momentos la identidad social y personal son fundamentales, ya que al formar parte de un movimiento tan importante como la Revolución (plano socio-estructural), es reconocido ante la sociedad como un héroe, a pesar de que él pensó en abandonar la lucha y al final sólo vio en sus intereses personales, llegando a Puebla a presentarse como amigo de Gonzalo Bernal. Sus interacciones con el Bernal lo guían a lo que sería la base de su identidad, una vida de riquezas y apariencias, que se percibe con mayor detalle en las secuencias pertenecientes a la Post- Revolución.

La Post- Revolución inicia para Artemio en 1919, momento en el que llega a la casa de los Bernal y termina con su muerte en 1970.  Como ya mencioné anteriormente 1919 es la base del asenso de Artemio, es en 1924 cuando su vida política comienza: “El presidente municipal se subió a un templete y lo presentó y lo elogió y él aceptó su postulación para diputado federal, arreglada meses antes en Puebla y en México con el gobierno que reconocía sus méritos revolucionarios…” (Fuentes 211), es gracias a Álvaro Obregón que él logra llegar a este puesto (Boixo 211) y cuando él ha caído y hay que elegir al bando que ahora deberán de apoyar (secuencia de 1927):

hablarás esa noche con el mayor Gavilán en un burdel, con todos los viejos compañeros […] con la voz fría que no será la de los hombres: la voz fría del poder y del interés: deseamos el mayor bien posible para la patria: mientras sea compatible con nuestro bienestar personal… (Fuentes 224)

            Su Identidad del yo se va formando, tomando como un aspecto central el poder y el interés que ya se mencionaba, pues años después de haber abandonado la Revolución, también abandona sus ideales (como la reforma agraria). Un nuevo plano social-estructural ocupa su lugar, la corrupción creciente post-revolucionaria. La identidad social formada por Cruz durante estas secuencias se resume perfectamente en el siguiente monólogo:

Préstamos a corto plazo y alto interés a los campesinos del estado de Puebla, al terminar la revolución: adquisición de terrenos cercanos a la ciudad de Puebla, previendo su crecimiento; gracias a una amistosa intervención del Presidente en turno, terrenos para fraccionamientos en la ciudad de México; adquisición del diario metropolitano; compra de acciones mineras y creación de empresas mixtas mexicano-norteamericanas en las que tú figuraste como hombre de paja para cumplir la ley; […] manejo de la bolsa de valores para inflarlos, deprimirlos, vender, comprar a tu gusto y utilidad… (Fuentes 122)

            Artemio Cruz, de este modo va formando su identidad del yo, las interacciones con diferentes personajes corruptos contribuyen a que se forme de esta manera: “La ambición desmedida  de poder caracteriza  tanto a Artemio Cruz […] Cambia, entonces, la historia a su conveniencia  y evita que se “filtre”  información en contra de sus intereses.  Se “compra” no sólo una esposa para ascender socialmente y adquirir respetabilidad, sino también una diputación…” (Pacheco 109). El deseo de poder es una de las características centrales de la identidad de Artemio, que se fue desarrollando y consolidando a lo largo de los años.

            En la identidad personal de Artemio, considero muy importantes a las mujeres con las que convivió en su vida, Regina, que ya mencioné anteriormente, Catalina, en este caso observamos a un Artemio “[…] que suplica, que pide, que quiere que se le ame…” (Pacheco 115) y vemos la perdida de estas interacciones personales “[…] con Laura, aunque Artemio la quiere, la pierde, pues un divorcio sería catastrófico para sus aspiraciones políticas.” (Ibídem), antepone su identidad social ante todo. Por último está Lilia, que carece de importancia para él, sólo es la representación de lo que no podrá tener, pues ya es viejo. Esto se afirma cuando ella lo cambia por un hombre más joven.

            Su hijo Lorenzo representa un éxito en su identidad personal, pues se veía en él, tenía todas sus esperanzas puestas en el chico y Lorenzo aspiraba a ser como su padre: “Tú me trajiste aquí, me enseñaste todas estas cosas. Es como si hubiera vuelto a vivir tu vida, ¿me entiendes?” (Fuentes 322), su muerte fue un gran impacto para su vida y la de su familia, parte de su identidad personal se fue con Lorenzo.

            Como último aspecto fundamental de su identidad esta su nacimiento e infancia. Es hijo de un hombre poderoso pero él nunca lo sabe (secuencia de 1889), nace producto de una violación y es recibido por el que será su buen amigo Lunero, al que perdería después: “—No te vayas, Lunero.” (Fuentes 393). La muerte de su amigo lo guió por un nuevo camino, pues de haber logrado huir con él, es muy probable que terminara como un obrero más.

            Con el narrador “YO” podemos identificar la identidad final de Artemio Cruz, pues repite constantemente las cosas que hizo mal, que pudo haber cambiado, él “[…] ha contado su historia  durante la cual desesperadamente se busca a sí mismo.” (Pacheco 116). YO nos muestra su personalidad mediante los profundos monólogos que Artemio en su delirio de muerte tiene. Su identidad del yo está en conflicto, afirma que lo único que siempre le importó fueron los objetos: “”¿Quién tendrá la honradez de decir, como yo lo digo ahora, que mi único amor ha sido al posesión de las cosas, su propiedad sensual? Eso es lo que quiero.” (Fuentes 239), pero al final esto se contradice en el momento en que comienza a enlistar todas las alternativas que tenía: decir que sí a Laura, morir con Bernal y Tobías, no visitar a don Gamaliel, dejar a Lilia, decirle a Catalina que la amaba, quedarse con Lunero en la hacienda, etc.

            Artemio Cruz forja su identidad del yo a lo largo de su vida, la mayoría de las veces dándole importancia a la identidad social sobre todas las demás, lo que lo lleva al final a querer encontrarse en el recuerdo de esos doce momentos fundamentales para él, “[…] se da cuenta de que  él es un resumen  de reflejos creados y distorsionados  no sólo por su mundo, sino por su propia “máscara.” (Pacheco 117). Su identidad está compuesta por muchas capas, que va creando por las interacciones con todas las personas a lo largo de su vida y por la sociedad y los momentos históricos que tuvo que vivir. “En el tiempo presente de la novela, Artemio es un hombre sin libertad: la ha agotado a fuerza de elegir.” (Pacheco José 19)

Referencias:

·       Fuentes, Carlos. La muerte de Artemio Cruz. Ed. José Carlos González Boixo. Madrid: Ediciones Catedra, 2013. Impreso.

·       Pacheco, Gilda. “El verdadero “Yo” en la agonía: La muerte de Artemio Cruz y El arpa y la sombra.” Filología y Lingüística XX 1994: 109-119. Web.

·       Pacheco, José Emilio. Valdés, Carlos. “Dos opiniones sobre La muerte de Artemio Cruz.” Revista UNAM: 19-21. Web.

·       Rodas Rivera, Beatriz. “Breve panorama de la literatura mexicana: 1950-1990.” ICSA: Universidad Autónoma de Ciudad Juárez Noviembre 2001: 1-19. Web.

Vera, N. J. A, Valenzuela, M. J. E. “El concepto de identidad como recurso para el estudio de transiciones.” Psicologia & Sociedade, 24 2012: 272-282. Web.

Comentarios

Entradas populares de este blog

ACERCA DE VOZ & LETRAS

El mundo a través de tus ojos: análisis de la fotografía Eywa